Puntos clave
Las empresas privadas dejan de tener una obligación general de nombrar un Delegado de Protección de Datos, pero continúan siendo responsables del tratamiento de la información.
Las solicitudes de acceso, rectificación, cancelación, oposición, portabilidad, olvido y limitación podrán dirigirse directamente a la organización.
En una entidad financiera, una solicitud puede involucrar core bancario, expedientes, canales digitales, biometría, grabaciones, sistemas antifraude y proveedores.
La eliminación de información debe analizarse junto con las obligaciones contractuales, prudenciales, tributarias y de prevención de lavado que exigen conservar determinados registros.
La respuesta sostenible no es depender de un cargo, sino establecer gobierno, responsables, procedimientos, trazabilidad y evidencia.